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miércoles, 18 de mayo de 2016

Vino de hielo, un lujo para el paladar

Alemania y Canadá son los productores más importantes de vino de hielo en el mundo

Uvas a temperaturas bajo cero, Canadá
El vino de hielo (Eiswein en alemán, vin de glace en francés, icewine en inglés -pronunciado en una sola palabra) es un gran desconocido para muchas personas. No obstante, en los últimos años está surgiendo con gran éxito.

Vino de hielo canadiense

El vino de hielo está elaborado a partir de uvas heladas, tal como su nombre indica, que, dado el procedimiento, adquieren una fuerte concentración de azúcar. Esta técnica se consigue dejando madurar la uva al máximo en la propia cepa, cuya cosecha se realizará con la primera helada; cuando la uva se expande con la congelación romperá la piel. Este proceso resulta en una mayor eliminación de agua y, con la aplicación de esta técnica, se obtiene una mayor concentración de azúcar.

Los vinos de hielo están considerados un verdadero elixir para el paladar por “gourmets”, expertos y enólogos. Por supuesto, estos extraordinarios caldos no están al alcance de todos. Como mínimo, hay que pensar en gastarse más de 200 €, y sin optar por marcas muy exclusivas.

Este procedimiento se utiliza en zonas muy frías, especialmente en países como Alemania y Canadá. Las principales cepas utilizadas son de la variedades Gewurstraminer y Riesling, también se están empleando otros tipos de uva como el Chardonnay y Cabernet Franc en Canadá. 
En la actualidad ya se elaboran en Francia y España, principalmente en la zona del Penedés.

La zona de Quebec, Canadá, tiene muy buena reputación con estos vinos. La vinificación de estos caldos se realiza en blanco y tinto. Su sabor se realza con un agradable aroma frutal, de 8º a 13º de alcohol; si bien lo normal ronda 8º y 11º. En mayoría de los casos, el contenido de alcohol siempre es menor que los vinos tradicionales.

Vino de hielo alemán
Los vinos de hielo se hicieron por primera vez en Alemania, durante los últimos años de la década de 1700. Desde entonces se han producido numerosas innovaciones realizadas en la industria para seguir satisfaciendo las papilas gustativas de las personas que han disfrutado de esta deliciosa opción. 

Algunos productores de vino congelan las uvas para elaborar vino de hielo, este es el proceso artificial, pero los auténticos vinos de hielo se congelan de forma natural en la vid. Por este motivo, resulta muy difícil cosechar en el momento correcto, pues dependen del estado del tiempo, y eso suele ser impredecible. Como es evidente, este laborioso proceso repercute en el precio final.