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62ª Concentración Nacional de la FECC 2020

La Concentración Nacional de la FECC tendrá lugar en Valladolid desde el día 4 al 12 de abril de 2020. 

4 al 12 de abril de 2020
Es una Concentración que realizan anualmente los clubes de la FECC; en ella se reúnen distintas modalidades del turismo itinerante (caravanas, autocaravanas, campers, etc.). 
Es la celebración más numerosa e importante en este tipo de eventos en todo el territorio español.
Este tradicional evento se realiza anualmente durante la Semana Santa.

Se recuerda que, para participar en el evento, es necesario ser socio de un club adherido a la FECC (o si se tiene una invitación exclusiva de la Federación) y estar en posesión del Carné Internacional (CCI) de la FICC actualizado.


Ubicación de la 62ª Concentración Nacional de la FECC
CL-610, 230, 47008 Valladolid
Carretera Rueda (antigua hípica)
CL-610, KM. 4,5

Coordenadas GPS (proporcionadas por la organizadores): 
41º35'47''N  /  4º45'25''W 
41.596707, -4.756916 

Las viñetas europeas, un verdadero rompecabezas para los conductores

Los autocaravanistas que viajan por Europa se enfrentan a un verdadero galimatías. Al contrario de lo que uno podría imaginar, cada país impone a los automovilistas (y, por lo tanto, a los autocaravanistas) su propio sistema de viñetas (pegatinas) de circulación. Por este motivo, antes salir, conviene hacer cierta planificación.


En primer, hay que aclarar que la viñeta es un distintivo para colocar en el parabrisas del vehículo que justifica las correspondientes tasas que se haya abonado para circular en determinadas ciudades, autopistas (como en el caso Suiza u otros países que utilizan este medio). Más aún, se están añadiendo y se añadirán más en los próximos años, debido a que muchas ciudades y regiones obligan a adquirir distintivos ecológicos y para cumplir con los planes de calidad del aire.

Carreteras, contaminación, acceso a zonas de tráfico restringido... Si recorre Europa, su parabrisas pronto estará salpicado de pegatinas de todos los colores. Esta es la nueva realidad que nos comentan algunos autocaravanistas cuando transitan por carreteras de distintos países europeos. 

Y con estos temas del medioambiente, contaminación, etc., han encontrado la excusa perfecta para complicarle la vida, aún más, a los conductores. Sin duda, es preocupante la gran cantidad de viñetas que deben mostrarse, ya sea para el uso de carreteras, para el acceso a partes de ciudades llamadas "zonas ambientales" o para tener derecho a circular en caso de contaminación máxima. 

Debido a esto, la introducción de viñetas en las autopistas en países donde aún no existen están produciendo, por así decirlo, una cacofonía absolutamente desoladora. 

Obviamente, el más mínimo descuido, nos pone al borde de la contravención. Cabe destacar que a menos que haya más información y sea multilingüe, correremos siempre el riesgo de que nos persigan por una infracción. En vista del panorama, ya que Europa interfiere en tantas otros temas, sería muy buena idea que armonizaran todo esto.

Los distintivos medioambientales plantean un problema real para quienes cruzan Europa, especialmente debido a las regulaciones locales, el tipo de viñetas y las diferentes clasificaciones. 
En definitiva, nos referimos a una especificidad del funcionamiento administrativo en Europa. Al contrario de lo que afirman sus detractores, Europa no regula todo en nuestra vida cotidiana; a pesar de todo, cada estado miembro conserva un cierto número de prerrogativas. Las zonas de tráfico restringido y pegatinas de clasificación se incluyen, lo que explica que esto se convierta en el "babel de las viñetas europeas".

El futuro del autocaravanismo en España

Deseo subrayar que el siguiente artículo no pretende reflejar ninguna lección para nadie. Tan solo intenta transmitir la opinión de un autocaravanista.

En los últimos tiempos estamos siendo testigos de una cierta confusión en el mundo del autocaravanismo; debería ser perfectamente evitable. ¿Qué sucede? Naturalmente, sin minusvalorar el esfuerzo de algunos clubes (que a falta de algo mejor hacen lo que pueden), los autocaravanistas estamos percibiendo una sensación de desamparo con desmesuradas acusaciones por parte de algunos sectores que lo único que aportan son lamentables y fútiles andanadas de dimes y diretes que no ayudan a crear un buen ambiente. 

Desacuerdos y desencuentros
Por desgracia, podríamos también hacer un paralelismo con la historia de España, continuos desacuerdos y desencuentros con muy poca objetividad para el fin último que debería unirnos: el bien de todos los autocaravanistas españoles a nivel nacional, no solo de cada región (o, si se me permite la expresión, alejémonos de lo que serían pequeños reinos de taifas), tal como está sucediendo actualmente.

Proyectos conjuntos
Con un pequeño análisis nos damos cuenta de que para tener proyectos conjuntos no es necesario que una entidad esté supeditada a otra, contrario a lo que generalmente se cree y que, sin duda, está resultando tan nocivo para nuestros intereses. Evidentemente, las alianzas no por eso van ser menos efectivas; por el contrario, dichos proyectos estarían mucho más reforzados ante las autoridades por un acuerdo unánime y común a todas las entidades federadas. Mientras no pensemos a nivel nacional solo generaremos normativas distintas que crearan más confusión para los autocaravanistas. El resultado de estas acciones serán normativas en 17 regiones con el consiguiente galimatías para el autocaravanismo.

Por el bien común de los autocaravanistas
A cada entidad federada (más allá del ruido mediático que generan algunas algunas personas, a las que conviene ignorar), se deben reconocer las gestiones, si son en pos del autocaravanismo; como también se deben admitir los errores que se hayan cometido por parte de federaciones o clubes. Ese sería un buen comienzo, si se diera el caso, para quienes fueran los actores de una acción conjunta. Por encima de todo, debemos estar preparados para reconocer que todo cuanto se haga es por y para el autocaravanismo en general. Esto es bien sencillo, nuestras entidades son sin ánimo de lucro, aunque es bien sabido, creo que es importante recordarlo. Es decir, son para el bien común de los autocaravanistas. 

En conclusión
Me atrevo a decir que el gran cambio del autocaravanismo debería ser el cometido de la Federación que ostenta la representación a nivel nacional, y digo debería porque en las actuales circunstancias no parece posible.
No obstante, podemos continuar como hasta ahora o dar un paso hacia delante y formar algo serio y duradero. No debemos olvidar que el autocaravanismo apenas está comenzando y aún le quedan muchos proyectos, más allá de las posibles normativas regionales. Nadie va perder credibilidad ni el protagonismo que en rigor le corresponda, alejémonos de los miedos y hagamos un trabajo bien hecho. A pesar de que lo aquí manifestado para algunos personas puede parecer utópico, nadie puede negar que es lo deseable. Estoy seguro de que al final los autocaravanistas agradecerían esa buena gestión.